El fin último de la existencia es la dicha, donde lo único que existe es el ahora. Quien se de cuenta de ello podrá ver la luz, que es la consciencia de uno mismo a través de la totalidad.

He elaborado un decálogo, el cual he convertido en manera de vivir, en un mantra que leo cada día, y deseo transmitirlo:

 

1- Soy feliz porque puedo ser feliz. Al nacer todos nacemos felices; es al ir creciendo cuando va surgiendo en nosotros la desdicha que nos imponen desde el exterior. Es posible ser dichoso porque es lo natural.

 

2- Soy feliz porque la dicha llena el alma. Cuando descubres la dicha no deseas separarte de ella nunca más, porque te llena de una manera que nunca pudiste imaginar. No es placer efímero, la dicha es un estado extático del alma.

 

3- Soy feliz porque la vida está llena de colores para disfrutar. Cuando te llega la dicha aparece ante ti el mundo como es en realidad y como lo quieren manipular los especuladores. La vida nos brinda la oportunidad de aprovechar todo lo bueno y de desechar lo malo.

 

4- Soy feliz porque la preocupación no sirve para nada. “Si tu problema tiene solución, ¿para qué preocuparse? Si tu problema no tiene solución, ¿para qué preocuparse?”, dice un proverbio chino. ¿No es mejor sonreír ante la vida que pasarla quejándose continuamente?

 

5- Soy feliz porque el agua siempre fluye. Todo pasa, nada permanece. El Universo vive en permanente cambio, y nosotros no somos diferentes. Cuando el agua fluye con tanta fuerza es mejor dejarse llevar por la corriente que luchar contra ella, porque la corriente es la existencia misma.

PAISAJE

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6- Soy feliz porque somos felices por naturaleza. ¿Existe algún ser vivo infeliz en la naturaleza? Solo cuando contactan con el hombre abandonan la dicha que poseen naturalmente. Nosotros compartimos con ellos esa dicha natural, aunque nuestra gran diferencia es la capacidad de decisión: podemos elegir ser dichosos o no. ¿Tú que eliges?

 

7- Soy feliz porque pudiendo mirar al pasado y al futuro miro hacia el presente. ¿Pasado? Ya no está: apréndelo. ¿Futuro? No existe: créalo a partir del presente. Lo único que existe es el ahora, lo demás es humo. Vivir el presente es vivir a través de la meditación, es ser consciente.

 

8- Porque siempre hay blanco para el negro y negro para el blanco. El Universo es dual, la existencia es dual, tú eres dual. La norma del Yin y el Yang siempre se cumple: es por ello que en la alegría surgen momentos de debilidad y entre la infelicidad existe la necesidad de buscar algo mejor. Lo mejor es que te sitúes en la línea que los divide.

 

9- Soy feliz porque no necesito nada más. Cuando una persona se apega a algo y lo consigue después, inexorablemente querrá más, siempre deseará más y más, porque es inherente al hombre. Pero es posible liberarse. El apego conduce a la desdicha, por ello es necesario liberarse de él para alcanzar la felicidad.

 

10- Soy feliz porque he elegido ser feliz. Lo más importante del ser humano es su voluntad, su libertad de decisión. Existe la posibilidad de ser dichoso: puedes tomarla o seguir con tu vida de placeres efímeros, apegos innecesarios y pasividad. La dicha es una forma de vida, más meditativa, de mayor perspectiva, más extática. La dicha, en suma, es el culmen del crecimiento humano.

 

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