AGUA

AGUA

Es obvio que el agua es totalmente necesaria para nuestro cuerpo; pero tan malo es la falta de ella como su exceso. La deshidratación provoca debilidad y pensamiento nublado mientras que la intoxicación por agua conduce a un pulso acelerado, parpadeo incontrolado y comportamientos parecidos a los del estado de embriaguez; ambos pueden provocar la muerte.

Lo ideal es el equilibrio. El cuerpo posee un sistema regulador de agua que funciona automáticamente: si bebes mucho agua, irás muchas veces al baño, orinando más aguado (transparente); si no se bebe suficiente, el cuerpo produce vasopresina, una hormona que afecta a los riñones y hace que retengan agua, concentrando la orina (orina amarilla), a la vez que manda mensajes al cerebro para darnos sed.

 Aquí es donde abordamos el mito. ¿Dos litros de agua? Diremos que realmente no es necesario tanto, si uno está sano. Bebiendo más la orina se diluye, no libera más toxinas. ¿De dónde nace pues el mito? En 2002, el doctor Heinz Valtin de la Facultad de Medicina de Dartmouth, en New Hampshire, opina que el consejo de beber los dos litros nace de una mala interpretación de un informe publicado por la Comisión de Alimentación y Nutrición norteamericana en 1995. Una sección de este explica que el cuerpo necesita alrededor de un mililitro de agua por cada caloría consumida. La dieta media es de 2000 calorías, lo que lleva a la conclusión de los dos litros. Sin embargo, “la mayor parte de esa cantidad está contenida en los alimentos preparados”, aclara el informe. Pero se ve que los creadores del mito no leyeron esa parte.

AGUA

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¿Y qué pasa con los “diuréticos” populares como el café, el té, el alcohol…? ¿Realmente ayudan a producir más orina? Falso. No existe diferencia notable entre el agua normal y esas bebidas, excepto en el caso de las alcohólicas, que bloquean la producción de vasopresina, por lo que ocurre como si se hubiese bebido mucha agua y se obtiene mucha orina diluida. Pero después lo que viene es la deshidratación…

Concluyendo, el cuerpo es más sabio que cualquier “sabio temporero”. El cuerpo avisará cuando necesite líquido mucho antes de deshidratarse. Nosotros, a cambio de la labor de nuestro sistema vital, hemos de informarnos y no atenernos a lo que cualquiera nos diga de buenas a primeras. Sabes que el Doctor posee un Título Universitario, pero no conoces si posee “Sentido Común”, porque esto no lo pone en su pared.

 

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 FUENTE:

 LA VERDAD SOBRE LA COMIDA (Jill Fullerton-Smith)

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