Jesús es con total seguridad uno de los más grandes sabios de toda nuestra historia, dejando aparte a las religiones. Destacaré aquí las 8 bienaventuranzas que se le atribuyen, y haré una pequeña interpretación, que no es la de un cristiano ni la de un ateo, sino todo lo contrario…

  • Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.

Nadie hay más pobre que el que solo tiene dinero. Lo único que necesitas es aprender a necesitar menos. La riqueza espiritual es algo que no se podrá nunca comprar, porque vive dentro de ti. El reino de los cielos es la frecuencia vibratoria más elevada.

  • Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra.

La fuerza no reside en la musculatura, sino en el interior. Mansedumbre quiere decir bondad, humildad, paciencia y paz interna. Poseerán la tierra porque el mundo fluye con la Paz y el Amor, no con la violencia.

  • Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.

No significa que haya que compadecerse de los que penan, sino comprender que estos solamente fluyen con sus emociones. Hay momentos para llorar y momentos para reir, sin que ello te impida ser quien controle tus emociones.

  • Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados.

No hay que buscar la venganza nunca. El mal no puede desvanecerse con más mal. La justicia terminará llegando pero no al modo de los hombres.

  • Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.

El que perdone será perdonado. Si en tu corazón eres capaz de perdonar la peor de las ofensas, tendrás las llaves del cielo.

  • Bienaventurados los puros de corazón: porque ellos verán a Dios.

La pureza de corazón la posee quien fluye con la Naturaleza, quien no rema en contra de sus aguas. Pregúntate: “¿esto que hago lo haría el Universo?” Es lógico pensar que Dios o el Todo solo puede ser visto en su misma frecuencia vibratoria, es decir, la más alta.

  • Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.

No critiques, no condenes y no te quejes. Simplemente lleva la Paz dentro de ti y transmítela a los demás. El Universo vive en Paz, ¡fluye con Él!

  • Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos.

La justicia de los hombres difiere mucho de la Divina. Jesús mismo era un delincuente para los romanos y los judíos, mientras que para muchos ha sido y es uno de los personajes más importantes de la historia.  Se refiere a los perseguidos por vivir la divinidad o difundirla.

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