Hay muchas cosas que limitan la libertad del individio. Y todas ellas nacen del propio individuo.

Los actos negativos que ocurren en el mundo no nacen de forma natural, sino a partir de unos puntos clave ideados por el ser humano. Asesinatos, abusos, robos, … son solo pequeños desechos en el monumental vertedero de lo que hemos creado. Si eliminas al asesino o al ladrón no limpias la totalidad del vertedero, sino que este seguirá creciendo. Sería preciso ver cómo se podría limpiar la totalidad del vertedero.

¿Cuales son los puntos clave que limitan la libertad del ser humano?

Ideologías

Las personas se identifican con determinadas ideas generales y se engloban a ellas mismas en un grupo. La ideología es el reflejo de la pereza mental; significa dejar de tener ideas propias para adaptarse a las de un grupo; significa subordinarse al grupo y a uno o varios líderes, que no hacen más que alimentar su propio ego extendiéndolo a un grupo de personas.

Las ideologías pueden ser económicas –capitalismo, comunismo-, políticas –derecha, izquierda, liberalismo, conservadurismo– o religiosas –cristianismo, judaísmo, budismo-. Todas ellas responden al mismo patrón: poseen líderes que predican unos dogmas.

Si no existe la ideología eres libre. No dependes de dogmas. Dejas de someter tu mente y comienzas a Ser de verdad.

Pensamiento

Los pensamientos son el gran obstáculo para la comunicación, tanto para la que existe entre dos individuos como la que existe en tu interior.

“Yo pienso”, “yo creo”, “yo opino”. ¿Y quién eres tú? ¿Estás libre de ideologías? ¿Hablas sin intereses creados por tu ego o por un ego social? Cuando decimos “yo opino” estamos o bien creando una nueva ideología o siendo predicadores de alguna ya existente -es muy probable que sea lo segundo-. Librándonos de estos límites del pensamiento podremos realmente intercambiar ideas sin expresar una “opinión previa” que nos condicione.

La libertad comienza en la mente.

Miedo

El miedo es la emoción limitante por excelencia. Todos tenemos miedo, es natural. Pero se desnaturaliza dentro de la mente, y albergamos el gran poder de controlarlo. No tienes que tener más miedo que a ti mismo, y hay que atreverse a afrontarlo.

*

Podría pensarse que las ideologías y el pensamiento son necesarios tal como están. La realidad es que si observas la experiencia de los siglos que llevamos de ideologías y de pensamiento esclavizado compruebas que no han obrado demasiado positivamente en el desarrollo de la humanidad. Las ideologías y el pensamiento implican competitividad. Nótese que los grandes avances no vienen de la mano de las ideologías, sino del verdadero pensamiento libre. La creatividad se consume dentro de la esclavitud, necesita libertad. Sencillamente porque la naturaleza humana es libre.

Es el hombre el que crea la ideología y no al revés. Tal como vino se puede ir. La “verdad moral” no la tienen las ideologías, sino que está inscrita en nosotros. Las leyes tienen que ser fruto de un pensamiento colectivo libre, y no de una ideología determinada. El pensamiento colectivo libre solo puede nacer cuando los individuos son libres, tienen pensamiento libre. Interactúan para compartir, no para “ganar” la conversación.

¿Pero estas son ideas nuevas? ¿O solamente están ahí, debajo de la basura?

Anuncios