Paulo Coelho lo resume diciendo que “cuando quieres algo, el Universo conspira para que realices tu deseo”. Y lo que precisamente nos convierte en seres extremadamente poderosos es formar parte del Universo. Se trata simplemente de vencer los límites que la mente te ha impuesto a través del pensamiento y la ideología, todo ello externo a ti.

Somos más que un cúmulo de átomos unidos desplazándose por el espacio. Somos un Universo en nosotros mismos, conteniendo otros Universos más pequeños y siendo parte de otros más grandes. Así como las células de nuestro cuerpo se autorrigen con mayor eficiencia dentro de la Paz -si estás estresado tus células trabajan peor- tu cuerpo energético trabajará mejor en un estado de Amor y Paz interior.

“Tengo, y lo que tengo lo mantengo a base de amor y fe.” Macaco

La fe es uno de los elementos clave a la hora de cambiar el mundo. No en vano se dice que la fe mueve montañas. Una vez se hizo una prueba con dos personas para sanar su leucemia. Una de ellas era una persona cristiana, llena de fe, que nada sabía de su enfermedad. El otro era médico. Tras la sanación, quien terminó curándose fue la primera persona. Cuando se preguntó al sanador por qué uno se había curado y otro no, respondió: “La diferencia entre ambas personas es que el médico sabía que la enfermedad no tenía cura”.

El cambio que quieres ver en el mundo tiene que empezar por ti mismo, decía Gandhi. Dentro de uno mismo están las manivelas que mueven el Universo. Y cuando muchos Universos se mueven a la vez en una misma dirección, el cambio viene por inercia. El cambio es real, puedes comprobarlo si te armas con Fe, Paz y Amor.

Existen días en los que hay oraciones conjuntas que son oportunidades perfectas para comprobar nuestro poder, como por ejemplo este 27 de Mayo, plenilunio, del que me he hecho eco. Un gran grupo de personas rezará una plegaria pidiendo que la Tierra se llene de Luz y Amor. Puedes aportar un granito de arena -en realidad es aportar tu propio Universo, infinitamente máyor que un grano de arena- y sumarte a la fiesta. No importa la creencia, solamente concentrarse en enviar todo el Amor posible hacia la Tierra. Ama a los soldados, a los niños, a los políticos, a los ciudadanos, a los animales, las plantas… Que tu Amor Incondicional inunde la Tierra. Imagina con Fe… y se hará real.

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