Como ha ocurrido en otras ocasiones, se hace llamamiento a realizar una meditación global en días especiales en que confluyen eventos. En este caso, este martes 21 de diciembre coinciden el eclipse lunar de luna llena con el solsticio de diciembre.

En el solsticio de diciembre (invierno en el hemisferio norte), se celebraba el regreso del Sol, en especial en las culturas romana y celta: a partir de esta fecha, los días empezaban a alargarse, y esto se asociaba a un triunfo del Sol sobre las tinieblas, que se celebraba encendiendo fuegos. Posteriormente, la Iglesia Católica decidió situar en una fecha cercana, el 25 de diciembre, la Natividad de Jesucristo, dándole el mismo carácter simbólico de renacer de la esperanza y la luz en el mundo y tratando así de solapar al mismo tiempo la festividad pagana previa.

Luna Llena Fría o también Luna Llena de las Largas Noches (diciembre): durante este mes el frío del invierno es mucho más intenso y las noches son más larga y oscuras. También se la llama a veces, la Luna antes de la Navidad. El término la “Luna de las Largas Noches” es un nombre sumamente apropiado porque la noche del pleno invierno es de verdad larga, y porque la Luna está encima del horizonte durante mucho tiempo. La Luna Llena de pleno invierno tiene una alta trayectoria a través del cielo porque está de frente a un Sol muy bajo en el horizonte.

Para participar en esta meditación global lo único que se necesita es enfocar nuestra energía positiva hacia el planeta. Se puede realizar de la manera que cada uno crea conveniente, teniendo en el corazón la intención de enviar luz a nuestra Madre Tierra. Como en otras ocasiones, no se trata de realizar nada que sea forzado, sino de que nuestra intuición natural nos guíe.

Namasté

Fuente: Wikipedia